FINALIZA EL CURSO Y SIGUE PENDIENTE LA LEGISLATURA DEL PROFESORADO


30 Jun, 2026

Con la finalización del curso escolar, ANPE quiere trasladar su reconocimiento, agradecimiento y admiración al conjunto del profesorado de la enseñanza pública. Una vez más, los docentes han demostrado que son el verdadero pilar del sistema educativo, sosteniendo día a día la calidad de la enseñanza pública con profesionalidad, vocación y compromiso.

Ha sido un curso exigente. Un curso en el que el profesorado ha vuelto a responder ante todos los retos que surgen en las aulas, atendiendo una realidad educativa cada vez más compleja y asumiendo responsabilidades que van mucho más allá de la enseñanza. Mientras otros debaten sobre educación, los docentes la hacen posible cada día.

Pero el final de curso también es momento de hacer balance. Y la realidad es que el profesorado ha cumplido con creces, mientras que muchas de las respuestas que necesita siguen pendientes.

Los problemas que ANPE viene denunciando desde hace años continúan presentes en demasiados centros educativos. La burocracia sigue creciendo hasta convertirse en una carga que resta tiempo a la tarea fundamental de enseñar. Las plantillas siguen siendo insuficientes para responder a las necesidades reales de los centros. La atención a la diversidad continúa sin contar con los recursos necesarios. La convivencia escolar requiere medidas más eficaces y una mayor protección para quienes ejercen la función docente. Y la pérdida acumulada de poder adquisitivo sigue castigando injustamente a un colectivo esencial para el futuro del país.

A todo ello se suma una cuestión de fondo: el insuficiente reconocimiento profesional del profesorado.

No se puede seguir exigiendo más a los docentes mientras se posponen una y otra vez las medidas necesarias para fortalecer y mejorar la profesión. No es razonable pedir excelencia educativa sin garantizar antes unas condiciones laborales acordes con la responsabilidad que asume el profesorado.

Al comienzo de la legislatura se anunció que esta sería la "legislatura del profesorado". Aquella declaración despertó expectativas legítimas entre miles de docentes que esperaban avances reales en reivindicaciones históricas.

Sin embargo, cuando hoy cerramos un nuevo curso escolar, debemos decir con claridad que esa promesa sigue pendiente.

Siguen sin producirse avances significativos en la aprobación de un verdadero Estatuto de la Profesión Docente que reconozca la carrera profesional, impulse el desarrollo profesional y otorgue estabilidad y prestigio a la función docente.

Tampoco se han adoptado medidas capaces de compensar de manera efectiva la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante los últimos años. Ni se han impulsado reformas de alcance estatal para reforzar la autoridad del profesorado o mejorar sustancialmente sus condiciones de trabajo.

En definitiva, el profesorado ha vuelto a cumplir. Ahora es el momento de que las administraciones cumplan con el profesorado.

Desde ANPE seguimos creyendo que esta situación puede corregirse y que aún existe margen para que la presente legislatura responda a las expectativas generadas. Pero el tiempo de los anuncios y de las declaraciones de intenciones se está agotando.

El próximo curso debe ser el curso de las decisiones. Debe ser el curso de la reducción real de la burocracia. El curso del fortalecimiento de la autoridad docente. El curso de la mejora de las condiciones laborales. El curso de la recuperación del poder adquisitivo. El curso del impulso definitivo al Estatuto de la Profesión Docente.

Los docentes no necesitan más promesas. Necesitan hechos. Necesitan disponer de más tiempo para enseñar y menos tiempo para cumplimentar trámites administrativos. Necesitan recursos suficientes para atender adecuadamente a su alumnado. Necesitan reconocimiento profesional. Necesitan estabilidad. Necesitan respeto.

Y, sobre todo, necesitan sentir que quienes toman decisiones educativas son conscientes de que ninguna reforma, ninguna ley y ninguna innovación tendrá éxito si se sigue ignorando a quienes hacen posible la educación cada día en las aulas.

ANPE continuará defendiendo estas reivindicaciones con firmeza, responsabilidad e independencia en todos los ámbitos de negociación y representación.

Como primera fuerza sindical independiente de la enseñanza pública, mantendremos una actitud exigente, vigilante y constructiva. Seguiremos utilizando todos los instrumentos de la acción sindical para exigir avances reales y para defender los derechos y las condiciones laborales del profesorado.

Y lo haremos desde la convicción de que la mejora de la educación pública comienza necesariamente por la mejora de la profesión docente.

Porque no habrá mejor educación si no hay primero un mayor reconocimiento al profesorado. Porque el profesorado ya ha cumplido.

Ahora le toca cumplir al Ministerio y a los gobiernos de las diferentes comunidades autónomas.